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12 julio 2006

EL FOLLETÍN DE LOS MIÉRKOLES II

Un Caracol con Alas VI
El nudo de la cuestión entre Ángel y Chicocaracol es que dos personas que hacen de la libertad un modo de vida no son compatibles.
Pero, existe algo: hasta los nómades extrañan alguna vez.
Ángel y Chicocaracol no pueden estar juntos, pero tampoco pueden estar separados. Entonces, de manera implícita, surgió otro pacto: ser solo presente.
– Estamos más allá del bien y del mal – contestó Chicocaracol a no se qué pregunta de alguien que alguna noche los vio juntos y felices. ¿Felices? ¿Es que existen personas que pueden ser felices enrollados en semejante historia? Sí. Chicocaracol y Ángel, muy a su manera, son felices. O, al menos, eso parece.
Así, de vez en cuando, se los puede ver caminando por San Telmo, en el Parque Lezama, por Avenida de Mayo (huyendo del chetaje que ya invadió Corrientes) o por dónde les pinte la cabeza. Y, aunque nunca hablen en serio, a veces se dicen cosas de verdad. Al fin y al cabo, es la excepción la que confirma la regla.

anais i., 1995.

05 julio 2006

EL FOLLETIN DE LOS MIERKOLES II

Un Caracol con Alas V

Al poco tiempo, Ángel tuvo nuevos problemas con su chico, y recurrió a su amigo del alma. Y esa recurrencia los unió otra vez. Vuelta a unirse, y vuelta a separarse. Vuelta a unirse, y vuelta a separarse.
En cada ida – vuelta, Ángel descubrió cosas que al querer decirlas, no podía hacerlo de la manera correcta.
En cada ida – vuelta, Chicocaracol descubrió cosas que al querer decirlas, no podía hacerlo de la manera correcta.
Cada vez que quisieron contarse esas cosas, la solemnidad del caso las tornó poco creíbles, aunque los dos conocían cómo era esa verdad.
– ¿No se puede hablar en serio con vos? – preguntó una noche fría a comienzo del verano Chicocaracol.
– No – respondió Ángel con una sonrisa, pero de manera más que contundente.
Y ese brevísimo diálogo se transformó, sin querer, en un pacto.

28 junio 2006

EL FOLLETIN DE LOS MIERKOLES II

Un Caracol con Alas, IV
– ¡Uy, gracias! Hace tanto que no recibo un regalo – dijo Chicocaracol, con su eterna sonrisa cuando Ángel le regaló una tarjeta hecha con una foto que decía “Voy a regalarte un globo para que se te llenen los ojos de risa”.
Chicocaracol estaba triste porque, a pesar de haberse cortado el pelo para quedar más prolijo y formal, no conseguía un buen trabajo.
Ángel esta triste porque al cortar con su chico, se sentía muy sola.
Parafraseando a Benedeti, la tristeza también puede se una llama. Ángel y Chicocaracol encendieron una llama extraña, que se supone que duró hasta que ella volvió con su chico. Pero, por más que lo intentaron, la extraña llama, jamás se apagó de verdad.

21 junio 2006

EL FOLLETIN DE LOS MIERKOLES II

Un Caracol con Alas III.

Chicocaracol y Ángel se conocieron hace un tiempo en la redacción de una revista alternativa. Descubrieron que estudiaban – ella, fotografía; él, cine – en el mismo instituto, piso de por medio. Junto con otras personas comparten fiestas, mesas de bar y todas esas cosas que se comparten en las escuelas de arte. Así, todo siguió su curso lógico sin ninguna clase de sobresaltos.

07 junio 2006

EL FOLLETÍN DE LOS MIÉRKOLES II

Un Caracol con Alas, II.

Ella es Chica del Ángel. Sí, la misma del blues, las imágenes, etc., etc., etc. No hay mucho que agregar a cerca de Chica del Ángel. Este último tiempo sacó muchas, muchísimas fotos; no fue a ningún recital; se amigó con la música, con su música; e intentó no vestirse de negro. El intento duró lo que duran todos los intentos.
Ángel conoció bastante gente, pero es siempre la misma historia.
Sonríe cada vez menos y se esconde cada vez más. Tiene sueño y tiene frío. Su frío viene desde adentro y le provoca ese sueño denso que se cuelga de sus párpados y los cierra.
A Ángel le parece que su independencia se parece más a la soledad que a la libertad que tanto desea.

31 mayo 2006

EL FOLLETÍN DELOS MIÉRKOLES II

U n C a r a c o l c o n a l a s.

I

Él es Álvaro, Chicocaracol. ¿Por qué Chicocaracol? Porque él habla de sí mismo como de “un tenue rastro evolutivo”. ¿Y qué es un caracol sino eso, un tenue rastro evolutivo?
Chicocaracol siempre sonríe, aunque muy pocas veces su sonrisa es de alegría.
Sus ojos tienen un color indeterminado, que varía según la luminosidad del cristal con que corrige su miopía del alma. Por esos ojos se escapa una melancolía que siempre lo acompaña, y que invade todos los espacios que él ocupa. Y eso que ahora sacude su esqueleto con una onda latina. Imaginen lo que era cuando solo escuchaba blues…
Ama, abraza y defiende las causas perdidas. Siempre que puede, se transforma en abogado de pobres y ausentes. Da más de lo que recibe – o, al menos, eso parece –
Chicocaracol tiene su domicilio legal en el Oeste, pero se la pasa de aquí para allá. La vida de Chicocaracol es un eterno viaje, un continuo ir y venir.

18 mayo 2006

FOLLETÍN FALLIDO.

La primera entrega de Un caracol con alas que debía haber aparecido el pasado miérkoles queda pospuesta hasta la próxima semana por porblemas técnicos (pensé que tenía digitalizado el texto, pero no era así...) Gracias por su paciencia. No vemos el miérkoles!

10 mayo 2006

EL FOLLETÍN DE LOS MIÉRKOLES.


El Blues de Angel, última entrega.

Noche de sábado en la que solo se habla con contestadores automáticos. Ángel está aburrida y triste.
“Hay que salir, algo va a pintar”, piensa.
Después de varias vueltas, cae en un bar del Bajo, donde hay un piano que sobrevive, medio destartalado, al paso del tiempo. Está tocando un negro viejo y canoso.
El único lugar vacío está en el fondo. (Desde ahí, el piano no se ve). Ángel pide una cerveza. Mientras la toma, lee una biografía de Matisse.
El piano se calla y vuelve a empezar. Ahora, el modo de tocar es diferente, como más limpio, más brillante. Suena algo que le resulta conocido.
Ángel se acerca a la barra.
Alguien que está al lado del piano, pregunta:
-¿Es tuyo?
-Sí, es nuevo. Se llama “Ángel”, no, mejor, “El blues de Ángel”- contesta Juan y levanta la vista. Juan sonríe al ver a Chica del Angel allí parada. Ángel sonríe al ver a Juan allí sentado. Rara alquimia de sonidos e imágenes que se combinan.
-¿Por qué “Ángel”?-pregunta Juan.
-Ummmmm… No es para explica, es para ver.
Y se perdieron caminando Córdoba arriba…

anais i, 1995.

--FIN--


La próxima semana: UN CARACOL CON ALAS.