Mostrando entradas con la etiqueta Fotosdeotros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fotosdeotros. Mostrar todas las entradas

09 agosto 2008

...casi un segundo...





Quase um segundo (Herbert Vianna)
Eu queria ver no escuro do mundo
Onde está tudo que você quer
Pra me transformar no que te agrada
No que me faça ver
Quais são as cores
E as coisas pra te prender
Eu tive um sonho ruim e acordei chorando
Por isso eu te liguei
Será que você ainda pensa em mim
Será que você ainda pensa
Às vezes te odeio por quase um segundo
Depois te amo mais
Teus pêlos, teu gosto, teu rosto, tudo
Que não me deixa em paz
Quais são as cores
E as coisas pra te prender
Eu tive um sonho ruim e acordei chorando
Por isso eu te liguei
TE EXTRAÑO, GRANDOTE...
¿DONDE ESTAS?
TUYA,
a!

24 junio 2008

¿Que le dirías?

No hace mucho, en Canal 7 había un programa muy interesante en el que una periodista le hacía una entrevista, o mejor, le planteaba disparadores al entrevistado -una figura de la cultura o de la actualidad- para que hablara de su obra y de su vida. Al final, mostraba una foto de esa persona cuando era chica y le pedía que le dijera algo.
Cuando me encontré con esta foto, me surgió la idea de plantearme esa situación, de decirle algo a esa chica que fui. Se preguntarán por qué se me ocurrió semejante cosa. Porque en esta foto estoy posando para la cámara, cosa que ahora jamás se me ocurriría hacer, y tengo una mirada como desafiante. Y, no era para menos. Fue tomada en Córdoba, en febrero de 1983. Estaba en la mitad de las vacaciones que separaban la escuela primaria de la secundaria, con todo el futuro inmenso por delante. El mundo me pertencía. Y no me daba nada de miedo el hacerle frente. Al menos, eso comunica la foto en la actitud de la retratada. Y eso era lo que sentía. Sí, alguna vez no me molestó tanto sacarme una foto.

PATRI: Desde aquí te hablo, desde el otro lado de la foto. Nunca cambies esa mirada. Nunca cambies esa actitud. Tratá de no ser tan crédula. Y de poder manejar un poco de crueldad, no mucha, pero sí la suficiente como para protegerte de la crueldad de los otros. No te ocultes. Tenés un montón de cosas para mostrar, cosas valiosas, que no tienen por qué vivir a la sombra de tu timidez disfrazada de fortaleza. Sí, porque no sos ninguna superheroína. No, Chiquita, sos humana, común y corriente, y demasiado humana a veces. Y cuidate, cuidate mucho. A provechá a ver y a escuchar todo lo que puedas, no dejes que nada se escape. Y no permitas que algo haga cambiar tu rumbo: una vez perdido, nunca más vuelve. Sé feliz. El tiempo es tuyo.

anais


12 marzo 2008

PLANOS...


Cuando era chica, las cosas "unisex" - es decir, lo que puede ser usado por hombres y mujeres de manera indistinta - escaseaban. Había desde peluquerías para damas y paluquerías para caballeros, hasta escuelas para niñas y escuelas para niños. Tuve la suerte de ir a una escuela "mixta", en la que todos, niñas y niños, éramos valorados por igual. Pero, alguna de esas separaciones se colaban. En la Biblioteca, si bien no era una regla escrita, había libros para chicas y libros para chicos. Los libros para chicas me aburrieron muy prontamente, y opté por leer los "libros para chicos". Salgari y Verne me atraparon como no lo habían podido hacer Louisa May Alcott o Johanna Spiri.


En todos los libros de aventuras hay una historia de amor. Esas historias hicieron que me identificara con Mariana - el amor de Sandokán - y con Nadia - el amor de Miguel Strogoff -. Ellas eran el norte y el eje en la vida de los protagonistas. Eran el objeto del deseo de esos "héroes".


Viéndolo a la distancia, puedo asegurar que ese dicho de "uno es lo que lée" es totalmente cierto. Esa nenita que yo era proyectó su vida en función de esas "aventuras para varones" que leyó. Y soñó que sería la Mariana de algún Sandokán que seguro, cruzaría en algún momento.


Muchos Sandokanes aparecieron en mi vida. Pero, el ser su Mariana resultó imposible. Siempre estuve - y sigo estando - en segundo plano. Cuando no estuve - y sigo estando - fuera de foco, claro. Si hasta parece que fuí - y sigo siendo - invisible. Nunca, nunca fui objeto del deseo de nadie.


Realidad Deseable y Realidad Real, en mi Realidad, están desfasadas.

Alguna vez, tendré que acostumbrarme.

08 febrero 2007

A un fenómeno.

Hace un poquito más de un año, justo el día anterior a que arrancara el Carnaval Porteño, Nariz se nos fue para tener un palco preferencial en los Corsos. Vaya esta entrada como Homenaje.

Fotografía de Diana M. Llaser

Tiene dos apelativos, pero una sola pasión

Lleva la Murga en el Alma, sabe bien su profesión.

Se destaca en cantar críticas apludidas a rabiar

Nadie lo puede imitar porque es único en su estilo

Es nuestro Mimo querido

O Nariz, si lo prefiere más.

Ada Chadrés.