LOS SUEÑOS
DE
Ángel sueña enredada entre sus mantas.
Ángel sueña que
Sueña que vibra su cadera con el sms esperado,
con el llamado esperado a la madrugada,
o a cualquier hora del día.
Sueña con un viaje en tren plagado de besos.
Ángel sueña.
Sueña con unos ojos claros que la miran sonriendo,
con fotos sacadas a cuatro manos, a cuatro ojos,
con lecturas a dos voces.
Sueña con tardes murgueadas en algún parque.
Ángel sueña con un silencio sin puntitos
y colmado de sonidos, de palabras bonitas.
Sueña que ya no tiene frío,
porque la abrazan,
y en ese abrazo ocurre el Universo.
Sueña que amanece.
Sueña con un colchón en el piso
y con chocolates,
con besos de chocolate,
con caricias de chocolate,
con piel de chocolate dulce.
Ángel sueña que se deja llevar
y su hermitañez desaparece.
Sueña que sueña.
Dejémosla soñar.
En sus sueños,
Ángel,
En algún lugar del recorrido del 45,
entre Aeroparque y Pavón y Galicia.
Madrugada entre el 15 y el 16 de agosto,
en mi cuadernito.
Grandote: No me pidas que no sueñe. Sigo acá, soñando...




