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10 noviembre 2007

DIA DE LA TRADICION

Este texto, en su versión original, lo escribí para un acto escolar, en el año 2002, cuando era Docente de Música del Jardín Municipal N° 12 de Avellaneda y me tocó coordinar el Acto del Día de la Tradición.


La Tradición... qué cosa complicada...
Dice un refrán:



Los peruanos descienden de los Incas.
Los mexicanos descienden de los Mayas.
Y los argentinos...
Los argentinos descienden de los barcos.


Sí, qué complicado que es esto de La Tradición.
El 10 de noviembre se celebra el “Día de la Tradición” porque ese día de 1834 nació José Hernández, el autor del Martín Fierro, nuestro poema nacional.
Hernández perteneció a una generación que supuso al campo como nuestro origen y construyeron nuestro “Ser Nacional” desde ese campo, del que ellos eran los dueños. Por eso, los gauchos, los horneros, las taperas, el mate, el asado, la chacarera, el carnavalito y tantas otras cosas “de tierra adentro” fueron –y son– evocadas desde las ciudades cada vez más alejadas de ese campo.
El tiempo pasó y, luego de largos debates, ya nadie duda que el tango y el fútbol, cosas de origen urbano, pertenezcan a La Tradición.
Hoy, voces asustadas se elevan contra los estilos que amenazan a La Tradición, y acometen contra el rocanrol, el cuarteto y la cumbia villera. Horrorizados, apagan la radio o la televisión y van a refugiarse al yopin y festejan jalogüín...
¿Cuál es la verdadera amenaza?
No, no crean que quiero volver a la pulpería y a almacén de ramos generales. Lo que sí espero es que estemos con nuestros sentidos bien atentos frente a estas cosas. Y no nos olvidemos que existen fiestas, como la Fogata de San Pedro y San Pablo o el Carnaval, a las que les damos la espalda y mirando hacia otras de las que desconocemos hasta su nombre en castellano.
Ojalá, algún día, construyamos, no a nuestro Ser Nacional, sino a nuestros Seres Nacionales incluyendo las cuatro grandes familias que conforman argentina: los negros, los originarios, los criollos y los europeos.

17 septiembre 2007

17 de septiembre, Día del Profesor.

¡Hola, Cyberlectores que visitan este mundo!

Para celebrar este día, les cuento algo de mi trabajo. Desde le pasado 23 de agosto soy la profesora de Construcción de la Ciudadanía, una materia que se empezó a dictar este año en el 1er. año de la Secundaria Básica bonaerense (es decir, el viejo séptimo grado, o sétpimo año de la E. G. B. ) Cuando me ofrecieron el cargo, conversando con algunos colegas, me dijeron que estaba loca de aceptarlo, ya que es una materia que nadie sabe muy bien de qué se trata, y su carga horaria es mínima. Y, como me gustan las causas perdidas, obviamente, acepté. Me encontré con un gruo de chicos y chicas con muchas ganas de hacer cosas, y que no había encontrado eco en mi antecesor. El tema es que esas "ganas adolescentes" adolescen de eso, de muchas ganas, pero poca realización. Pero, con paciencia y buena voluntad, las cosas se van haciendo.
Y sí. La porpuesta del grupo era "hacer una obra de teatro". En tres encuentros, ya saben el por qué y el para qué: con esta obra, con al acción dramática, buscarán tomar, y hacer tomar, conciencia a cerca de los problemas que la basura acarrea.
Ahora, falta el cómo... Para eso, les propuse que empezaran a escribir ideas a cerca de qué tratarían. Y aquí comparto con ustedes la primera historia que apareció. Su autora se llama Florencia Rubalcaba (1er. Año S. B. del Colegio San Miguel Arcángel, Wilde)
Ojalá les guste tanto como me gustó a mí.


La Chica Virulana estaba harta de limpiar toda la murgre que hacía el Payaso Basura, o, mejor dicho, su hermano. Se encontraban en su casa cuando discutieron. Al Payaso Basura le encantaba andar lleno de piojos, bichos y bacterias.
Desde esa discución, vive en un basurero común, pero no corriente. Debajo del mismo se encuentra un laboratorio donde construye un láser con el poder para hacer que todos los habitantes de la ciudad puedan transformarse en perezoso y sucios. Pero, como aún le faltan algunos detallecitos, todavía no lo ha probado.
Su hermana, en cambio, decidió ir por el camino de la pulcritud y la limpieza. Por eso trabaja en Greenpeace y en un proyecto para disminuir la contacimanción, y en sus ratos libres se encarga de volar alrededor de la ciudad con sus alas hechas de papel film, para asegurarse que todo esté limpio y brillante.
Un día, su hermano, al que siempre le arruinaba todos los planer con el simple hecho de mantener la ciudad limpia, se cansó de ver todo en excelentes condiciones y decidió probar su rayo (Él fue uno de los mejores alumnos de Química, y estudiaba Ingeniería) El aparato funcionó de maravilla.
Chica Virulana estaba trabajando en su casa en el proyecto anti - contaminación cuando, de repente, escucha por la radio:
- ¡Último momento! Toda la ciudad se ha convertido en un basurero...
Estupefacta, se puso su traje y salío volando.
Al ver la ciudad arruinada, comenzó a fregar todo con cif.
En eso estaba cuando su hermano agarró su mano y le dijo:
- Ya no arruinarás más mis planes, hermanita...
Y, con un grito de furia, la empujó como a tres metros.
¡Para qué! Su hermana lo agarró y le tiró poet en toda la ropa.
Y así comenzó la lucha, que duró horas y horas, cif que va, piojos que vienen.
Pero, al fin de cuentas, no llegaron a nada. Hasta que de repente se escuchó:
- ¡BASTA! No ves que ensuciaste toda la ciudad - Era Chica Virulana.
- Y no ves que vos la limpias - dijo su hermano.
En ese momento, a Chica Virulana se le cruzó una idea maravillosa:
- Te propongo algo. Ya que te gusta la mugre, ¿Por qué no trabajás de basurero? Te vas a divertir entre la mugre, pero al mismo tiempo, la vas juntando, y me ayudás a mí a mantener la limpieza.
El Payaso Basura aceptó, y desde entonces, los dos hermanos, y toda la ciudad, se vieron beneficiados.