Paso a explicar:
1) Hora de cenar, en una casa en la que jamás había estado, a la que llegó junto a Duendi, eldueño luego de que éste estuviera fuera más de una semana. El único menú posible era Sopa Sintética (o sea, de cubitos y esas cosas envasadas) con fideos dedalitos. ¿Hace falta aclarar que a Ángel no le gusta ninguna sopa con fideos, y mucho menos si la sopa es sintética? Pues bien, esa Sopa le pareció riquísima, como no hace mucho, le habían parecido riquísimos los caramelos de dulce de leche, siendo que ella detesta el dulce de leche. Descubrió la situación cuando, un rato después, estaba mirando tele en la cama, viendo un programa que al dueño de casa le parecía maravilloso, y que ella detesta, y que jamás había mirado. De manera amable hizo comentarios a los comentarios del dueño, y una suerte de escalofrío le corrió por el cuerpo, el mismo que aquella tarde en que disfrutó del pop latino...
2) Hora de desayunar, alto bondi en la cocina, con casi capas geológicas de mugre pegada en los platos, vasos y ollas apilados en la pileta. "Dejá, vos barré y juntá todo, que yo lavo", dijo. Y enfrentó las pilas de objetos en la pileta, sacó el detergente, buscó la esponja y, bailando, fue despejando las capas geológicas de grasa. De repente, cuando solo le quedaba por terminar de secar el mármol de la mesada, levantó la vista y, al mirar por la ventana, otra vez el escalofrío.
2) Hora de desayunar, alto bondi en la cocina, con casi capas geológicas de mugre pegada en los platos, vasos y ollas apilados en la pileta. "Dejá, vos barré y juntá todo, que yo lavo", dijo. Y enfrentó las pilas de objetos en la pileta, sacó el detergente, buscó la esponja y, bailando, fue despejando las capas geológicas de grasa. De repente, cuando solo le quedaba por terminar de secar el mármol de la mesada, levantó la vista y, al mirar por la ventana, otra vez el escalofrío.
No hace mucho tiempo, también había colaborado de manera desinteresada con la limpieza y el orden en una casa que no era la suya. Aquella vez fue con toda la ilusión de algo que, para ella, comenzaba con mucha esperanza, pero sin saber que esa "patriada" solo era el comienzo del fin. Esta vez, conociendo ya el final, solo trataba de disfrutar de esas hilachas de felicidad, tan fugaces.3) Y, aquí, la situación más fuerte de todas, pero en espejo.
"Por favor, no me hagas cosquillas", dijo Duendi, casi en el mismo tono que ella, no hace mucho, lo había dicho. Duendi no solo advirtió de las cosquillas. En un momento de una de las tantas conversaciones que compartieron entre la tarde noche y la tarde del día siguiente, dijo: "Soy difícil de llevar". Otra vez el escalofrío. Alguna vez, una situación de cosquillas hizo que sus ilusiones rodaran barranca abajo. Y concluyeran en un "Con vos no se puede compartir nada". Convengamos que las dos expresiones casi casi son sinónimos.
En fin... Chica del Angel no quiere ni soñar, ni dormir, ni despertar. Ya no quiere intentar nada. Pero, no hace falta ningún Deja Vu para saber cómo sigue esto en la cabecita llena de pajaritos de Angel.
Porque es mi canción, y tambien es tu canción, y porque es una canción hermosa, y escucharla una y otra vez me hace acordar de vos...




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