Andá, mi tristeza
y decile que sin [él] no puedo ser.
Decile, en una plegaria
que regrese
porque no puedo sufrir más.
Chega de saudade
la realidad es que sin [él]
no hay paz, no hay belleza
es solo tristeza y melancolía
que no salen de mí,
que no salen de mí,
no salen.
Pero, si [él] volviera,
si [él] volviera
qué cosa linda,
qué cosa loca.
Pondríamos nuestros piecitos
a nadar en el mar
de los besitos
que te daría en la boca.
Dentro de mis brazos
los abrazos serán
millones de abrazos
apretados, así,
colado, asi,
silencioso, así,
abrazos y besitos
y cariños no tendrán fin
que es acabar
con ese asunto
de vivir sin mi.
No quiero más ese asunto
de que estés tan lejos
vamos a dejar ese asunto
de vivir lejos de mí.
(La traducción al porteño es mía, pensada para recítasela al oído, así, susurrando…)




1 comentario:
Pero, si [él] volviera,
si [él] volviera
qué cosa linda,
qué cosa loca.
Pues hay menos peces a nadar en el mar
que los besitos
que te daría en la boca
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